Culiacán.— Hay títulos que se ganan. Y hay títulos que se filman.
Lo de Sinaloa Ci5 Sports–Taller Harper ya pertenece a la memoria grande de la Liga JAPAC de Segunda Fuerza.
Entraron a playoffs con el último de los ocho boletos. Octavos en la fila. Sin reflectores. Desde ahí comenzaron a derribar gigantes: primero el líder, luego el sublíder, y en la gran final despacharon en solo dos juegos a otro histórico, los Bravos. Los mismos que en el Juego 1 los tuvieron 0-6 contra la pared.

Pero este equipo no se rompía.
Tenía talento, sí. Pero sobre todo tenía algo más difícil de medir: química. Se movían como familia, competían como bloque, disfrutaban como si cada domingo fuera el primero. Y esa mezcla terminó por volverlos indescifrables.
El cerrojazo fue perfecto: blanqueada de 6-0 para sellar el campeonato de la Segunda Fuerza. Sin discusión. Sin margen para la duda.
El juego: pitcheo con temple de acero
El 6-0 lo explica todo. El pitcheo fue la columna vertebral.
Nicolás Félix abrió con carácter, aunque el descontrol (6 bases por bolas en 3.1 entradas) obligó a mover temprano el ajedrez. Entonces apareció el as bajo la manga: Luis Ochoa. El refuerzo de postemporada lanzó cinco entradas de apenas dos hits, dominó los tiempos y enfrió cualquier intento de reacción. Actuación de MVP.
El cierre fue para Reydar Yáñez, quien incluso tras un aparatoso choque con su segunda base en un elevado cercano a la loma, tuvo el pulso firme para sacar los outs 26 y 27. Así se sellan las historias grandes: con sangre fría.
Del otro lado, Juan Luis León sostuvo a la tribu durante casi cinco episodios. Dos deslices —convertidos en cuadrangulares— marcaron diferencia, y tres errores defensivos terminaron por abrir la grieta.
Las anotaciones: poder en el momento exacto
Hasta la cuarta entrada el duelo era un pulso cerrado. Cero a cero.
Con dos outs, el manager-jugador Temo Ley encendió la mecha con doblete. Daniel Torrero Jr. lo mandó al plato para el 1-0. Y enseguida Juan Carlos “Morete” Sánchez castigó con bombazo por el izquierdo para el 3-0. Golpe anímico directo al mentón.
En la quinta, la estrategia de Bravos fue caminar intencionalmente a Christian Rodríguez para enfrentar al joven Arturo Salcido Monjardín. La apuesta salió cara: “Bartolo” respondió con cañonazo por el derecho que limpió las bases y puso el definitivo 6-0.
Juego, serie y campeonato.
Sinaloa Ci5 Sports–Taller Harper no solo levantó el trofeo. Construyó una narrativa de esas que empiezan cuesta arriba y terminan con celebración en el montículo.
De último invitado a monarca absoluto.
De historia improbable a realidad incontestable.
Que pase el telón.
Hay nuevo rey en la JAPAC.
