Culiacán, Sinaloa.- La soberanía nacional dominó el discurso político de la jornada en Sinaloa, donde miles de personas se congregaron en la explanada de Palacio de Gobierno para seguir el mensaje que la presidenta Claudia Sheinbaum dirigió al país con motivo del segundo aniversario de su triunfo electoral.
En un enlace difundido de manera simultánea en las 32 entidades del país, la mandataria sinaloense respaldó la postura expresada por la Presidenta frente a los desafíos que enfrenta México en el escenario internacional y sostuvo que la soberanía constituye un principio irrenunciable del Estado mexicano.
“La soberanía nacional no se negocia ni se regatea, porque emana del pueblo y sólo al pueblo le pertenece”, expresó.
La concentración en Culiacán formó parte de una jornada nacional convocada con motivo del segundo aniversario del triunfo electoral de Claudia Sheinbaum, quien desde el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México, dirigió un mensaje en el que hizo un balance de su administración y abordó temas relacionados con la política social, el desarrollo económico y la posición de México frente al contexto internacional.
Durante su intervención, Yeraldine Bonilla señaló que programas federales orientados al bienestar social y a la atención de sectores prioritarios han marcado la agenda pública en los últimos años, al tiempo que destacó la necesidad de mantener la estabilidad institucional y la capacidad del país para tomar decisiones con autonomía.
La gobernadora afirmó que México atraviesa una etapa de transformaciones que exige unidad frente a los retos nacionales e internacionales, y sostuvo que la defensa de los intereses del país debe mantenerse como una prioridad permanente.
El acto reunió a ciudadanos, funcionarios públicos, legisladores y representantes de distintos sectores sociales, quienes siguieron la transmisión del mensaje presidencial desde la explanada de Palacio de Gobierno.

Al recordar la elección presidencial de 2024, Bonilla destacó que más de 35 millones de personas participaron en una jornada que llevó por primera vez a una mujer a la Presidencia de la República, hecho que consideró un momento relevante en la vida democrática del país.